Revolución productiva En El Salvador: Bancos duplican apuestas por empresas sobre consumo
El crédito destinado a sectores clave como construcción y comercio crece a un ritmo arrollador, superando por mucho los préstamos para tarjetas y gasto personal.

El Salvador está viviendo un cambio sísmico en su dinamismo financiero. Los bancos salvadoreños han decidido poner todas sus fichas en el motor productivo del país, inyectando capital a empresas a un ritmo que casi duplica el crecimiento del crédito para consumo. Este giro radical demuestra una confianza renovada en la capacidad de generación de riqueza y empleo del sector empresarial.
Cifras oficiales de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) al cierre de agosto revelan que la cartera de préstamos destinada a actividades productivas —que incluye comercio, construcción, servicios e industria— escaló de manera impresionante un 13.4 %, alcanzando la histórica suma de $10,813.5 millones. En un contraste que define el nuevo rumbo, el crédito de consumo apenas creció un 6.9 %.
El mensaje es claro: $2 de cada $3 del nuevo crédito otorgado por la banca fue a parar directamente a sectores que producen.
Al frente de esta embestida inversora está la construcción, cuyo dinamismo fue sencillamente arrollador. Su cartera crediticia se disparó un 25.6 %, sumando $317.4 millones adicionales en doce meses. Le siguió muy de cerca el sector de servicios, con una robusta expansión del 20.5 %. Incluso el comercio, el peso pesado de los sectores productivos, absorbió la mayor cantidad de nuevos recursos en términos absolutos, inyectando un crecimiento de $426.2 millones.
Este auge productivo se da en un contexto de un sistema financiero sólido y en franca expansión, con activos y depósitos al alza, y una morosidad controlada en apenas 1.5%. El Salvador ya no solo consume; ahora, está pidiendo prestado para construir su futuro.
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