El Salvador consolida su proyección internacional al avanzar en el índice global de poder blando
El país escala posiciones en el ranking 2026 de Brand Finance, fortaleciendo su imagen, influencia y reconocimiento mundial

El Salvador continúa consolidando su proyección internacional al avanzar seis posiciones en el Índice Global de Poder Blando 2026, elaborado por la firma Brand Finance, ubicándose en la posición 76 de un total de 193 países evaluados, todos miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El estudio, basado en más de 150,000 encuestas realizadas en 100 naciones, mide la capacidad de los países para influir en otros a través de mecanismos no coercitivos como la atracción, la inspiración y la persuasión, concepto conocido como “poder blando”.
El informe evalúa áreas clave como turismo, cultura, gobernanza, relaciones exteriores y desarrollo institucional, y destaca que el posicionamiento internacional actual de El Salvador es resultado de un “proceso deliberado de transformación estructural”, según lo consignado en el reporte oficial publicado por Brand Finance.
La evolución del país dentro de este ranking evidencia un crecimiento sostenido. El Salvador fue incluido por primera vez en el estudio en 2024, cuando se ubicó en la posición 117. Para 2025 logró uno de los avances más significativos a nivel mundial, escalando 32 posiciones hasta el puesto 82. Con el resultado de 2026, el país acumula un ascenso total de 41 posiciones en apenas tres años, consolidándose como una de las naciones con mayor proyección ascendente en el índice.
El sociólogo y analista político Mauricio Rodríguez afirmó que estos resultados reflejan un crecimiento estructural sostenido del país, impulsado principalmente por la transformación en materia de seguridad. “El principal elemento que ha viabilizado el desarrollo de todas las áreas es la seguridad, generando un efecto cascada o dominó que impacta positivamente en otros sectores”, explicó.
El reporte 2026 de Brand Finance subraya que la reputación internacional de El Salvador influye directamente en la atracción de inversión extranjera, el crecimiento del turismo, el fortalecimiento de la cooperación internacional y la profundización de alianzas estratégicas. En esa misma línea, Rodríguez sostuvo que la seguridad ha permitido que inversionistas internacionales vuelvan su mirada hacia el país y establezcan relaciones comerciales y económicas sostenidas.
A escala regional, el desempeño de El Salvador también destaca de forma significativa. El estudio lo ubica en el top 10 del índice de poder blando en América Latina, posicionándolo en el noveno lugar, solo por debajo de Costa Rica y por encima de Perú, consolidando su presencia como un actor emergente en la región.
Entre los factores que han incidido en este posicionamiento, el analista también señaló la balanza comercial favorable, la gobernanza institucional, el alineamiento estratégico de la Asamblea Legislativa con los proyectos de desarrollo nacional y las relaciones diplomáticas que el presidente Nayib Bukele ha fortalecido con distintos países a nivel global.
El avance de El Salvador en este índice no solo representa un reconocimiento internacional, sino que también consolida su imagen como un país en transformación, con capacidad de influencia creciente, proyección estratégica y un posicionamiento cada vez más sólido en el escenario internacional.







