OPINIÓN

El poder de renunciar a lo que nos estanca

Todos sin excepción alguna, tenemos algo a lo que debemos renunciar, algo que nos ha mantenido y nos mantiene al día de hoy, estancados, evitando que avancemos e impidiendo que alcancemos nuestros sueños.

Ahora que estamos a mitad de junio, lo que significa mitad de año, es momento preciso para que hagamos una pausa en nuestro diario vivir; ver lo que hemos avanzado de enero a la fecha, pero también poder ver al futuro y revisar todo lo que nos hace falta por alcanzar en los meses restantes.

Lograr nuestras metas o no, en cierta medida dependerá de lo dispuestos que estemos a renunciar a lo que nos detiene, llámense malos hábitos, falta de compromiso, falta de carácter, relaciones tóxicas y desordenes emocionales que ponen nuestra vida en un constante declive del que muchas veces no podemos salir.

Debemos tener el coraje y la fuerza de voluntad de renunciar a la mala costumbre de procrastinar, es decir, dejar todo para después, ya que en esa situación las cosas se nos van acumulando y nuestros sueños se van postergando poco a poco, el tiempo se nos va de la mano y de pronto nos encontramos sin fuerzas y nos lamentamos que lo pudo ser no fue, por nuestra falta de disciplina.

Es momento de renunciar a todo aquello que nos estanca, renunciar al trabajo que solo nos roba las energías y nos impide soñar y crecer; es hora de renunciar a todo lo que nos mantiene atados; renunciar a las relaciones enfermizas que lo menos que nos brindan es paz y seguridad; es momento de renunciar a todo lo que no nos hace felices.

No es justo que sigamos aguantando, poniendo el interés de los demás en primer lugar, aunque eso signifique perder nuestra vida y nuestras aspiraciones. No es justo que nos mantengamos donde estamos, solo porque los demás piensan que estamos bien. No es justo que sigamos un minuto más haciendo lo que estamos haciendo, solo porque la sociedad y sus manuales hipócritas nos ha dicho que eso es lo correcto.

No tengas temor en ponerle fin a la relación que lejos de soñar te quita el sueño, el hambre y te genera dolor; renuncia a aquellas personas que están a tu alrededor porque se aprovechan de tu buena voluntad, porque el día que les digas que NO te dejarán y no les importarás más. Renuncia y no tengas miedo de volver a comenzar.

Hoy, tenemos la oportunidad de renunciar, de reestructurarnos, y de avanzar, el proceso puede ser doloroso, pero el fruto y el resultado será dulce, tan dulce que todos los que nos vean querrán hacer lo mismo. Ánimo, levántate y renuncia.

LPT Redacción

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