
Oscar Martínez Peñate
Politólogo y Dr. en Ciencias Sociales
En un inicio, el movimiento social de Nuevas Ideas fue integrado y liderado por Millennials y otros fans a través de las redes sociales, pero conforme el movimiento fue avanzando se sumaron más generaciones como los Baby Boomers y la Generación X. Es importante destacar que este movimiento está constituido por la mayor parte de la sociedad salvadoreña a diferencia de los partidos tradicionales, por ejemplo, los partidos de izquierda que solo son seguidos por el sector del proletariado, es decir, campesinos, obreros y algunos funcionarios del Estado; por otra parte, los partidos liberales o de derecha están controlados por los
poderes económicos de la sociedad y una base social igualmente compuesta por obreros, campesinos, empleados, funcionarios públicos, por las capas medias y la pequeña burguesía. Evidentemente, los partidos liberales o de derecha poseen mayor amplitud que los partidos comunistas.

Pero una parte significante de la militancia del partido Nuevas Ideas y de su movimiento social está formada por exsimpatizantes y exmiembros de los partidos tradicionales, tanto de la derecha como de la izquierda. Esta condición es una de las críticas que hace la oposición, pero no podría ser de otra manera, porque la mayoría de la población salvadoreña simpatizó o fue miembro de uno o de otro partido por la esperanza de lograr un cambio en su realidad y por la carencia de nuevas opciones políticas.
El alcance del movimiento Nuevas Ideas ha sido tan grande, que arribó hasta el extranjero donde residen aproximadamente tres millones de salvadoreños; concretamente, llegó a los Estados Unidos, país donde hay un alto número de compatriotas; asimismo, a Australia, Italia, Francia, España y otros países, fue posible gracias a las redes sociales; la diáspora desempeñó un papel protagónico en el ataque contra los partidos tradicionales por la corrupción que habían cometido y en defensa del movimiento y partido Nuevas Ideas.







