OPINIÓNPOLÍTICAPORTADA

Sistema político y los grupos de poder

Oscar Martínez Peñate

Politólogo y Dr. en Ciencias Sociales

El sistema político está constituido por grupos sociales diversos y con distintos intereses, que pueden ser económicos, políticos, sociales, comerciales, etcétera. Cada grupo posee su propia estructura formal o informal, tienen una relación entre ellos directa o indirecta en función de sus beneficios y de sus intereses colectivos respectivos. En algunas circunstancias detentan comunes denominadores, pero en otros son grupos antagónicos y contradictorios. En algunos casos la diversidad de grupos de intereses y beneficios que ellos buscan podrían coincidir en determinado momento o por el contrario ampliar la brecha de las diferencias; cuando las diferencias coinciden en un objetivo, nos encontramos en que precisamente los beneficia a todos de una u otra forma.

Los grupos sociales de determinado Estado van a desarrollar al interior de cada uno de ellos y al exterior relaciones de interdependencia y vinculación con los poderes del Estado, la institucionalidad estatal y la ciudadanía. Es lo que definirá su actuar y las relaciones inter y trans grupales con su entorno socioeconómico y político, holísticamente van a constituir los procesos políticos que se desarrollan en un contexto de acumulación de procesos y dinámicas sui generis de hechos y sucesos que se dieron en el pasado, y que precisamente da como resultado la conformación del presente, como consecuencia de la acumulación de esas relaciones se desarrollan o se manifiestan en el presente.

Los grupos de poder tienen como objetivo no solo incidir en los poderes fundamentales del Estado, sino que estos trabajen en función de proteger y mantener sus intereses y beneficios, además los grupos de poder que tienen mayor incidencia sobre los Poderes del Estado podrían estar constituidos por:

  1. La oligarquía nacional (monopolios, oligopolios, corporaciones, cámaras, asociaciones, familias, etc.)
  2. La oligarquía nacional en complicidad con empresas transnacionales.
  3. La oligarquía nacional en complicidad con empresas transnacionales e instituciones financieras internacionales.
  4. La oligarquía nacional con empresas transnacionales, instituciones financieras internacionales y países imperialistas.
  5. La oligarquía nacional con empresas transnacionales, instituciones financieras internacionales, países imperialistas y organizaciones internacionales.

Por otra parte, se pueden dar dos situaciones, una que los grupos de interés pueden llegar directamente al Poder Ejecutivo, a través de partidos políticos, segundo caso de forma indirecta al financiar a los partidos políticos, es decir, sobornarlos para que cuando accedan al Gobierno, las licitaciones del Estado en los diversos rubros de la economía estos grupos serán los proveedores de servicios y bienes al Estado.

Cuando un grupo de poder accede al gobierno directa o indirectamente lo hace para que la administración pública trabaje alrededor de sus intereses de élite, se basan en la institucionalidad del Estado, significa que el Gobierno ha adoptado la corrupción como política de Estado, con el nombre de democracia, pero en esencia es una corruptocracia porque estos grupos corrompen la institucionalidad pública y a la empresa privada.

Las diferentes relaciones de los grupos sociales dominantes son las que en última instancia van a definir el aspecto cultural, es decir, memoria histórica, imaginarios, opinión pública, hábitos, costumbres, idiosincrasia y conductas, estas condiciones se crean fundamentalmente a través del proceso de socialización,  el cual se puede enmarcar en un contexto democrático como puede ser también dentro de lo autoritario o dictatorial; los grupos de poder tradicionales en particular los económicos y financieros son lo que van a determinar el poder político y los instrumentos o medios ideológicos de la sociedad, para crear, mantener y justificar una cultura democrática o antidemocrática.

Cuando el sistema político responde única y exclusivamente a los grupos de poder económicamente dominantes, no están interesados en resolver los principales problemas de la realidad nacional, se valen de la creación de la ideología, a través del sistema educativo nacional, asimismo, mediante la creación legislativa y ejecutiva de la normativa con el propósito de garantizar su permanencia y supervivencia.

Los sistemas políticos donde la forma de gobierno es el autoritarismo o la dictadura son por naturaleza corruptos y violadores de los derechos humanos, en estos no existe voluntad de desarrollar un buen gobierno, ni que haya gobernabilidad. Por lo general, se suele confundir la gobernabilidad, como la ausencia de inestabilidad social, sin embargo, la gobernabilidad es cuando el gobierno trata de solventar las principales demandas de la sociedad en un Estado de derecho democrático. El hecho de materializar la solución de los principales problemas de los ciudadanos se le denomina gobernabilidad, y cuando esto sucede estamos en frente de un buen gobierno, en otras palabras, en un sistema político democrático.

Las demandas de la ciudadanía no satisfechas por el Poder Ejecutivo y en general por los poderes fundamentales del Estado va a crear desestabilización e ingobernabilidad, por el contrario, cuando se resuelven el sistema político se fortalece y da por resultado la aprobación y respaldo de la población, esta situación producirá cohesión social entre la ciudadanía y el Gobierno.

La clase de roles y estatus están condicionados al tipo de relaciones interpersonales entre los individuos de la sociedad pueden ser relaciones horizontales, verticales o de cooperación, depende de la forma en que se desarrollen, también es importante, que además de lo ideológico, incide el accionar del Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo, porque se va a crear una serie de normas, para regular las relaciones conductuales de los miembros de la sociedad y obviamente de los diferentes grupos sociales, se va a crear una normativa para establecer equidad, justicia, aplicación de la ley de forma imparcial, pronta con seguridad y certeza jurídica, o por el contrarios pueda ser nada más para beneficiar a un grupo determinado de poder. En conclusión la normativa va a reforzar la cultura y lo ideológico que se ha establecido, a través de lo jurídico y de lo consuetudinario.

LPT Redacción

Periódico Digital de El Salvador con información al instante, objetiva y veraz.

Deja una respuesta

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba