Inicia la instalación de la cubierta del nuevo Estadio Nacional de El Salvador, donado por China
La instalación inicial de la estructura marca un hito clave en la construcción del moderno recinto deportivo, uno de los proyectos de cooperación más emblemáticos del gobierno del presidente Nayib Bukele.

La construcción del nuevo Estadio Nacional de El Salvador alcanzó este domingo un avance significativo con la colocación de la primera pieza de la estructura del techo, una etapa determinante que comienza a definir la forma y magnitud de la obra. El proyecto es una donación de la República Popular China y se perfila como uno de los principales símbolos de la cooperación bilateral durante la administración del presidente Nayib Bukele.

El acto contó con la participación del embajador de la República Popular China en El Salvador, Zhang Yanhui, así como representantes del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES), quienes destacaron la importancia de este avance dentro del cronograma de construcción del estadio, considerado el más moderno y grande de Centroamérica.
Durante la actividad, el diplomático subrayó que la instalación de la cubierta representa un momento decisivo en la obra. “Hoy es la ceremonia del inicio de la instalación de la cubierta del estadio, una etapa muy importante que permitirá al público ver cómo será la forma de este recinto”, expresó. Asimismo, destacó la magnitud del proyecto al señalar que el estadio está diseñado para convertirse en “el más grande, el más moderno y el más bonito de toda Centroamérica”.
El embajador también explicó que la construcción mantiene su ritmo programado y adelantó los tiempos estimados de finalización. “A finales de diciembre creo que ya va a terminar la construcción física de este estadio, y a mediados del próximo año va a entrar en función oficialmente”, afirmó.

El nuevo Estadio Nacional contará con una capacidad inicial para 50,000 espectadores sentados, con posibilidad de ampliarse hasta 60,000 en eventos específicos. Su diseño está inspirado en una “gota de agua”, incorporando elementos simbólicos que reflejan la identidad costera salvadoreña y un enfoque arquitectónico moderno y vanguardista.

En materia tecnológica, el recinto estará equipado con iluminación LED de nivel FIFA, apta para transmisiones en ultra alta definición, pantallas gigantes y sistemas digitales integrados. El terreno de juego contará con césped natural certificado para competencias internacionales, además de un sistema de drenaje y riego de alta tecnología.

La infraestructura incluirá zonas VIP, palcos, áreas para prensa nacional e internacional, espacios inclusivos para personas con discapacidad, estacionamientos para aproximadamente 2,000 vehículos, canchas auxiliares para baloncesto y fútbol rápido, así como áreas destinadas a eventos, auditorios y actividades culturales. También incorporará sistemas de seguridad, conectividad digital y criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.

La edificación del nuevo Estadio Nacional es resultado del fortalecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y El Salvador, una alianza estratégica que ha impulsado proyectos de infraestructura orientados al desarrollo deportivo y social del país. Autoridades presentes coincidieron en que esta obra refleja la visión de modernización y cooperación que ambas naciones promueven, consolidando al recinto deportivo como un símbolo de amistad y de inversión en el bienestar de la población salvadoreña.





