Pandilleros montaron negocios para lavar dinero de extorsiones y drogas

Se cumplió un mes desde que el Gabinete de Seguridad, liderado por el presidente Nayib Bukele, reforzó legalmente el combate frontal a las pandillas.
En ese periodo han salido a la luz pública los vanos intentos de los terroristas para eludir a la justicia.
Al esconderse en cuevas, pilas con agua, borrar sus tatuajes, huir del país y hasta montar negocios con el dinero de la extorsión o venta de drogas para aparentar ser comerciantes.
Sin embargo, para su mala suerte, la inteligencia, la efectividad de la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) los atrapó en sus ilícitos.
Ahora podrían pagar hasta con 45 años de prisión luego que la Asamblea Legislativa reformó el Código Penal e incrementó las penas contra los miembros de pandillas.
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La extorsión ha sido una de las principales fuentes de financiamiento para las pandillas.
Dinero con el cual los grupos terroristas lavaban dinero comprando moteles, con buses o microbuses de transporte colectivo, panaderías, bares y cafeterías.
Siguiendo ese ejemplo y para evitar ser capturado, Clider Iván Morán, alias «Balero», abrió una farmacia para aparentar ser comerciante y no ir a la cárcel.
El informe policial detalla que el marero inició en el negocio con el dinero de la extorsión en la ciudad de Ahuachapán.







