Ola de calor asfixiante se recrudece en Europa y provoca las primeras muertes en Francia
El fenómeno climático extremo obliga al cierre de escuelas, la cancelación de trenes y activa alertas rojas en el continente.

Una asfixiante ola de calor vinculada al cambio climático azota el oeste de Europa, intensificándose con fuerza y amenazando con prolongarse hasta el fin de semana. El fenómeno meteorológico, que representa el segundo episodio de calor extremo en menos de un mes para millones de ciudadanos, ya evoca la histórica y trágica crisis climática de agosto de 2003. Los científicos sostienen de forma unánime que la actividad humana continúa haciendo que estos eventos ambientales sean cada vez más recurrentes y destructivos.
Francia se posicionó como el epicentro de la emergencia con temperaturas máximas proyectadas entre los 36 y 43 °C, lo que obligó a decretar la alerta roja en la mitad del territorio nacional. La tragedia marcó la jornada tras el hallazgo de dos niños fallecidos por deshidratación dentro de un vehículo en la localidad de Carpentras. A esto se sumó el deceso de tres adultos mayores en sus hogares y el ahogamiento de trece personas en diferentes zonas del país durante el fin de semana.
Las repercusiones del clima sofocante afectaron de forma directa el sistema educativo francés, provocando el cierre total de más de 1,300 escuelas y centros de secundaria, mientras otros miles modificaron sus horarios lectivos. En el ámbito de los transportes, la región de París anuló de manera preventiva uno de cada diez trenes debido al riesgo en las vías. En respuesta, las autoridades ferroviarias y sanitarias se desplegaron en las principales estaciones para distribuir botellas de agua, abanicos y sombreros a los viajeros.
El impacto de las altas temperaturas se extendió con rapidez hacia el resto de naciones de Europa occidental, provocando restricciones severas a nivel logístico y social. España afrontó jornadas con valores de hasta 10 grados por encima del promedio estacional, obligando a suspender eventos masivos al aire libre en la capital. Por su parte, Bélgica prevé registrar la semana más calurosa de su historia, mientras que Países Bajos y el Reino Unido activaron alertas meteorológicas severas ante marcas que rozarán los 37 °C.







