Presidente Nayib Bukele cierra su sexto año con un 85.2 % de aprobación, según LPG Datos
Incluso los sectores tradicionalmente críticos no pueden ignorar el respaldo ciudadano al presidente salvadoreño.

En un giro que ha sorprendido a muchos, incluso a sus detractores, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, culmina su sexto año de gestión con una aprobación del 85.2 %, según la más reciente encuesta de LPG Datos, unidad de investigación de La Prensa Gráfica, uno de los medios más críticos de su administración.
El dato, que aparece en la portada de un periódico que históricamente ha cuestionado cada paso del mandatario, funciona como un balde de agua fría para la oposición y los sectores que, durante años, han intentado desgastar la imagen de Bukele sin conectar con el sentir de la mayoría de la población.
La encuesta valida lo que ya se percibe en las calles: un respaldo firme al enfoque de seguridad implementado a través del Plan Control Territorial, que ha transformado los niveles de tranquilidad ciudadana, y a una gestión eficiente durante la pandemia de COVID-19. A pesar de los constantes ataques mediáticos, el presidente sigue consolidando una base sólida de apoyo popular.
Paradójicamente, los datos publicados por LPG Datos terminan desmintiendo muchas de las narrativas construidas desde sus propias páginas editoriales. Es inevitable preguntarse si el medio comienza a reconocer lo que las mayorías hace tiempo ya asumieron: que Bukele representa un liderazgo efectivo, cercano y transformador.
Con un respaldo así de alto, el presidente salvadoreño no solo se afirma como uno de los líderes más populares del continente, sino que lanza un mensaje claro: la legitimidad no se decreta desde los titulares, se construye en los hechos.
Lea También: Gustavo Villatoro: “Más de 660 millones de latinoamericanos ven en Bukele una esperanza de cambio”





