
En nuestro set de LPT Deportes, el Padre Carlos Torres, vicepresidente del Club Deportivo Platense, compartió su profundo amor por el fútbol y su compromiso con el equipo. Con 39 años de vida sacerdotal a sus espaldas, Torres no solo es un líder espiritual, sino también un ferviente defensor del deporte que une a su comunidad, recordando cómo el regreso de Platense a la Liga Mayor ha sido un bálsamo para una afición que anhela revivir los días de gloria.
La historia de Platense es una de altibajos, una travesía marcada por la esperanza y la perseverancia. Tras 41 años de ausencia en la Liga Mayor, el retorno del equipo fue un bálsamo para una afición que había soñado con revivir los días de gloria. «El fútbol no solo es un juego; es un símbolo de unidad y resiliencia en tiempos difíciles», afirmó Torres, recordando la necesidad de aglutinar fuerzas en un contexto social y económico complicado.
El padre se refirió a la importancia de crear una junta directiva sólida y de establecer una conexión genuina con los aficionados. “La afición es el alma de Platense; son ellos quienes, incluso en las adversidades, demuestran su amor incondicional por el equipo”. Este llamado a la unión resuena en cada rincón del departamento de La Paz, donde el sentimiento por Platense trasciende generaciones.
Sin embargo, el camino no ha estado exento de obstáculos. La escasez de patrocinadores y el desánimo de algunos seguidores se han hecho presentes. Aun así, el Padre Carlos es claro: “No es momento de buscar culpables, sino de trabajar juntos para levantar este barco”. La historia del club es una lección de historia colectiva, una memoria de sacrificios y lágrimas compartidas.
La pasión por el Platense también se traduce en un esfuerzo por expandir las estructuras del club. “Ya estamos trabajando con categorías menores y un equipo femenino, lo que nos permite cultivar nuevos talentos”, explicó Torres, iluminando una visión de futuro que promueve la inclusión y el desarrollo del deporte en la región.
El próximo 6 de octubre, el equipo enfrentará a Dragón en el estadio Antonio Toledo Valle. Con un ferviente llamado a la afición, el Padre Carlos invitó a todos a acompañar al equipo: “Necesitamos su apoyo más que nunca. Juntos hemos superado adversidades, y hoy es el momento de demostrar que somos una verdadera familia”.
A medida que la charla avanzaba, se hizo evidente que la figura del Padre Carlos no solo representa la directiva del Platense, sino la esperanza de una comunidad que sueña con ver a su equipo renacer. “No podemos rendirnos. Si hemos logrado tanto en el pasado, ¿por qué no podemos hacerlo de nuevo?”, concluyó con un brillo de determinación en sus ojos.
Así, la historia de Platense sigue escribiéndose, tejida con la pasión de quienes creen en el poder del fútbol para unir corazones y construir un futuro mejor. La comunidad viroleña está llamada a alzar su voz, a llenar las gradas y a demostrar que el amor por el equipo es más fuerte que cualquier adversidad. ¡Platense necesita a su gente!
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