Inundaciones en el sudeste asiático dejan más de 300 muertos y miles de afectados
Tailandia e Indonesia concentran la mayor parte de las víctimas, mientras lluvias extremas, deslizamientos y efectos del cambio climático agravan la emergencia regional.

Las inundaciones que azotan al sudeste asiático desde hace varios días han dejado un balance devastador que ya supera las 300 muertes, principalmente en Tailandia e Indonesia. Las lluvias intensas, deslizamientos de tierra y crecidas repentinas mantienen a miles de familias aisladas y zonas enteras bajo el agua en países como Tailandia, Indonesia, Sri Lanka y Malasia.
En Tailandia, el portavoz gubernamental Siripong Angkasakulkiat informó que las víctimas ascienden a 145, más de cien de ellas en la provincia de Songkhla, donde incluso la morgue de un hospital se ha visto colapsada por la cantidad de fallecidos. El balance casi se triplicó en solo 24 horas. En áreas como Hat Yai, los habitantes han tenido que refugiarse en los techos de sus viviendas a la espera de ser evacuados.
Indonesia también enfrenta un panorama crítico. En la isla de Sumatra, las inundaciones y deslizamientos han causado al menos 174 muertes y hay 80 personas desaparecidas. Autoridades de la Agencia Nacional de Gestión de Catástrofes advierten que la cifra podría aumentar debido a zonas incomunicadas. Los accesos por carretera permanecen bloqueados y los equipos de rescate esperan condiciones favorables para enviar helicópteros.
Sri Lanka, por su parte, registra 56 fallecidos y 21 desaparecidos por derrumbes e inundaciones. Algunas regiones han acumulado hasta 360 milímetros de lluvia en solo 24 horas, lo que ha obligado al despliegue del ejército para apoyar las labores de rescate.
Las autoridades regionales coinciden en que la temporada de lluvias —agravada esta vez por una tormenta tropical— ha generado precipitaciones extremas. Expertos señalan que el cambio climático intensifica estos fenómenos, aumentando la cantidad de humedad en la atmósfera, los episodios de lluvia torrencial y la fuerza de las tormentas. Organizaciones ambientales también advierten que el desarrollo descontrolado contribuye a que las inundaciones y deslizamientos sean cada vez más destructivos.








