Hace un año El Salvador se vistió de cyan

Por: Rafael Granados
Hace un año, el 28 de febrero de 2021, los salvadoreños se levantaron con el corazón erguido, lleno de un profundo sentimiento patriótico y de esperanza por escribir una nueva historia en la política de El Salvador; el anhelo de las grandes mayorías era la misma, cerrar el ciclo político en el que partidos como ARENA y FMLN se repartían las instituciones públicas a su antojo.
Desde 1989 que el partido ARENA, encabezado en aquel momento por el expresidente de la República, Alfredo Cristiani, llegó al poder, se había apoderado de las instituciones públicas, con el único objetivo de implementar sus políticas privatizadoras iniciando con la banca hasta llegar a la dolarización que consumó el expresidente arenero, Francisco Flores, quien gobernó durante el período de 1999 a 2004.
Luego, después de la firma de los llamados ¨Acuerdos de Paz¨ en enero de 1992, el FMLN pasó de la clandestinidad a ser parte del mapa político de El Salvador, convirtiéndose en el principal partido de izquierda del país, y fue dos años más tarde, en 1994, que participó por primera vez en un proceso electoral, resultando ser la segunda fuerza política, solo después de ARENA, el partido de derecha.
Desde ese momento, esos dos partidos controlaron todo el aparato del Estado, ARENA durante veinte años gobernó El Salvador; el FMLN lo hizo por diez, y siendo las dos principales fuerzas políticas, se repartían el control de las instituciones a su antojo, anteponiendo sus objetivos políticos al deseo de las familias salvadoreñas, que cada día anhelaba un cambio en las políticas públicas que beneficiara a todos los sectores del país.
Sin embargo, llegó el 28 de febrero de 2021, los dos partidos antes mencionados llegaban a un proceso electoral más para ellos, pero esta vez era diferente, se presentaban golpeados, heridos, medio muertos, por el golpe electoral que habían recibido en el 2019 con el ascenso a la presidencia del país del mandatario, Nayib Bukele, momento trascendental para El Salvador, ya que durante treinta años solo habían gobernado ARENA y FMLN, pero esta vez no sería así.
Ese día, ese 28 de febrero fue diferente, sumamente diferente para la política salvadoreña, y significó el tiro de gracia para ARENA y FMLN, esos dos partidos moribundos, que se lucraron de los recursos públicos, y que lo único que hicieron fue trabajar por los intereses de sus militantes y por supuesto, por los intereses de sus financistas.
Pero los salvadoreños dijeron basta y el 28 de febrero todo El Salvador se vistió de cyan y decidió que el control de la Asamblea Legislativa y la mayoría de alcaldías del país, pasaran a ser gobernadas por los candidatos del partido Nuevas Ideas, el partido creado por el presidente, Nayib Bukele, y que a un año después de haber ganado, continúa fortaleciéndose y se prepara para los comicios del 2024.







