Habilitan área especial para entierro digno de mascotas en cementerio La Bermeja
Concejo municipal de San Salvador aprueba reforma que permite la inhumación de animales de compañía

Las personas que deseen dar un último adiós a sus mascotas en un entorno digno y adecuado ahora cuentan con una nueva alternativa en San Salvador, luego de que el concejo municipal aprobara una reforma que autoriza el entierro de animales de compañía en un área especial del cementerio La Bermeja, uno de los camposantos más antiguos y emblemáticos de la capital.
Con esta decisión, La Bermeja se convierte en un espacio donde las familias podrán sepultar a sus mascotas y visitarlas posteriormente, colocando flores u otros detalles conmemorativos, en un ambiente que reconoce el vínculo afectivo que muchas personas mantienen con sus animales.
La ordenanza municipal establece dos modalidades para la inhumación de mascotas. Una de ellas contempla el pago de tarifas municipales, mientras que la otra habilita el servicio de forma gratuita. No obstante, el documento aprobado no detalla los criterios que se utilizarán para definir cuándo un entierro será gratuito o sujeto a pago, ni especifica si existen diferencias en el tipo de servicio que se brindará en cada categoría.
En el caso de los entierros que requieren pago, las tarifas varían según el tipo y tamaño de la fosa, tomando en cuenta las dimensiones de la mascota. La normativa contempla nichos con costos que oscilan entre los $40 y $70, dependiendo del espacio requerido.
Adicionalmente, la disposición municipal incluye cobros relacionados con la conservación de los restos. Entre ellos, se establece una prórroga anual en osario con un costo de $5.15, o la conservación en el mismo puesto por un valor de $14.90, opciones que buscan ofrecer alternativas a las familias según sus necesidades y posibilidades.
La habilitación de estos espacios representa un cambio significativo en la gestión de los servicios funerarios municipales, al incorporar a las mascotas dentro de una política que promueve el trato digno y ordenado, y responde a una demanda creciente de la población por contar con lugares adecuados para despedir a sus animales de compañía.







