
La Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) reveló una serie de cambios estructurales que transformarán el panorama del fútbol nacional a partir de la próxima temporada. La principal novedad es la creación de la Liga de Ascenso, una categoría que fusionará a equipos de la Segunda y Tercera División bajo un nuevo formato competitivo. Este circuito se dividirá en dos grupos regionales: Centro-Oriente y Centro-Occidente, disputándose a dos vueltas clasificatorias.
Una de las medidas más polémicas es el congelamiento del ascenso directo durante los próximos dos años, periodo en el cual la Primera División mantendrá el descenso activo. El objetivo técnico de esta transición es reducir la cantidad de clubes en la liga de privilegio para que solo queden 10 equipos participantes. Esta reestructuración busca concentrar el talento y mejorar la sostenibilidad económica de los equipos en la máxima categoría.
Para incentivar la competencia en la nueva Liga de Ascenso, la FESFUT otorgará premios económicos a los cuatro campeones del circuito. Estos equipos se enfrentarán posteriormente en una cuadrangular definitiva para determinar quién ganará el derecho de subir a la Primera División. En cada grupo regional clasificarán cuatro equipos a la fase final, asegurando una mística de alta competitividad desde las etapas iniciales del torneo.
Finalmente, la propuesta incluye un cambio radical en el formato de clasificación de la Primera División, donde solo seis equipos avanzarán a la fase final. Según el plan, el primer y segundo lugar de la tabla general obtendrán un boleto directo a las semifinales, además de un incentivo monetario por su desempeño. Con estas reformas, las autoridades pretenden modernizar el sistema de ligas y profesionalizar cada vez más el desarrollo del fútbol en El Salvador.







