Félix Ulloa expone en México el éxito del modelo de seguridad de El Salvador y su base jurídica
En la Universidad Autónoma de Chiapas, el Vicepresidente destacó que el uso del jus ad bellum permitió recuperar la paz y alcanzar más de 1,170 días sin homicidios.

El Vicepresidente de la República, Félix Ulloa, participó en un trascendental conversatorio sobre Seguridad Nacional, Estado y Derechos Humanos en la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas, México. Invitado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas bajo la prestigiosa Cátedra Dong Nguyen Huu, el Vicemandatario compartió la experiencia de El Salvador en su proceso de pacificación. Ulloa subrayó que el país no busca exportar un modelo, sino compartir una experiencia soberana que ha permitido recuperar la institucionalidad tras décadas de corrupción y expansión criminal derivadas de la debilidad institucional de la posguerra.

Durante su magistral intervención, el Vicepresidente Ulloa explicó que el Gobierno del Presidente Nayib Bukele actuó bajo el principio de jus ad bellum para proteger la vida y libertad de los ciudadanos, logrando el hito histórico de más de 1,170 días con cero homicidios. Ulloa enfatizó que el Régimen de Excepción ha sido una respuesta extraordinaria y constitucional a circunstancias excepcionales, contando con el respaldo masivo de la población. Asimismo, destacó que, tras consolidar la seguridad, El Salvador ahora se enfoca en un «milagro económico» basado en la modernización del Estado, la formación de servidores públicos eficientes y una apuesta inédita por la educación tecnológica.

Finalmente, el Vicepresidente Ulloa hizo un llamado a la cooperación regional para enfrentar el crimen organizado transnacional, valorando positivamente las iniciativas de intercambio estratégico y preparación policial conjunta. Al recordar que la historia reciente de El Salvador dio un giro drástico desde los Acuerdos de Paz de 1992 firmados en México, Ulloa reafirmó ante académicos y juristas el compromiso del país con el diálogo internacional. Su participación dejó claro que la visión salvadoreña prioriza la garantía de los derechos fundamentales de las mayorías a través de una gobernanza decidida y el respeto a la soberanía de los Estados.







