En el 2013 el Gobierno del FMLN entregó 11 municipios a las pandillas 18 y Salvatrucha
En las localidades denominadas “santuarios”, las maras tenían carta blanca para delinquir debido a que el acuerdo rezaba que la Policía no podía hacer operativos masivos ni nocturnos, todo en el marco de la “tregua”.

El Gobierno del FMLN, entonces encabezado por el ahora prófugo Mauricio Funes, entregó 11 municipios de El Salvador a las pandillas Mara Salvatrucha, Barrio 18 y la Mao Mao para que tuvieran el control total de las localidades para asesinar, extorsionar, desaparecer y amedrantar a los pobladores sin la persecución de la Policía Nacional Civil (PNC).
Entre los municipios entregados estaba Ilopango, donde se llevó a cabo el primer acto público, en el cual terroristas, gobierno local y representantes del Ejecutivo firmaron públicamente un “acta por la paz”, que marcó el inicio del establecimiento de lo que para finales de julio de 2013 era un conjunto de territorios «santuarios», entre los que estaban Santa Tecla, Quezaltepeque, Sonsonate, puerto de La Libertad, Apopa, San Vicente, Nueva Concepción, Puerto El Triunfo, Ciudad Delgado y Zacatecoluca.
Para el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, esa negociación fue otra de las políticas fallidas y desafortunadas que implementaron los gobiernos del FMLN, porque obligó a los alcaldes a someterse a los caprichos y las exigencias de las pandillas.
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