El turismo impulsa el crecimiento económico en El Salvador bajo la estrategia del Gobierno
El gobierno del presidente Nayib Bukele apuesta por convertir al turismo en uno de los motores primordiales para el crecimiento nacional, al mismo tiempo que impulsa el comercio, la inversión extranjera, la producción agrícola y la eliminación de intermediaros en la cadena productiva.

Según datos oficiales, una vez alcanzada la paz mediante la efectiva desarticulación de pandillas gracias al Plan Control Territorial y al régimen de excepción, El Salvador se ha posicionado como un destino clave para visitantes internacionales.
La ministra de Turismo, Morena Valdez, informó que hasta esta fecha del año el país ya ha recibido 3,3 millones de viajeros, y la meta es alcanzar 4 millones para finales del año. Esto representa un avance significativo si se considera la situación de inseguridad y falta de promoción que sufrió el sector turístico en administraciones anteriores.
Valdez explicó que los atractivos naturales del país —que incluyen playas con olas potentes (hecho que permite organizar certámenes internacionales de surf, como uno de SUP y paddle-board que se celebra en El Sunzal), montañas, bosques, ruinas precolombinas, ciudades coloniales y centros históricos recuperados— están siendo mejor aprovechados para atraer visitantes.
El Gobierno también impulsa una estrategia integral: por un lado atraer turistas internacionales y, por el otro, remodelar infraestructura para que los ciudadanos salvadoreños también tengan acceso a estos destinos turísticos. Ejemplos de ello son la inauguración del parque acuático en Costa del Sol y la mejora de sitios como el Cerro Verde o la Puerta del Diablo.
Finalmente, la ministra subrayó que el turismo no sólo beneficia directamente al sector de alojamientos, transporte y restaurantes, sino que también genera encadenamientos productivos en guías turísticos bilingües, construcción, servicios, agricultura local, entre otros.
Con esta visión integral, el Gobierno de El Salvador busca consolidar al país como un referente turístico en la región centroamericana, capaz de ofrecer seguridad, modernidad y una riqueza natural y cultural sin igual. Los avances alcanzados reflejan un nuevo rostro para la nación, uno en el que el turismo no solo representa ocio y recreación, sino una verdadera palanca de desarrollo económico y social para miles de salvadoreños.







