El Salvador reduce en más del 99 % el robo de vehículos y consolida un cambio histórico en seguridad
El país pasó de 2,241 carros robados en 2015 a solo 16 casos en 2025, según datos oficiales del Gabinete de Seguridad Ampliado.

El Salvador ha registrado una de las transformaciones más profundas en materia de seguridad pública en su historia reciente, al pasar de 2,241 vehículos robados en 2015 a solo 16 casos en 2025, lo que representa una reducción del 99.3 % en este delito, según datos presentados por el Gabinete de Seguridad Ampliado.
Esta drástica disminución forma parte del impacto integral de la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele desde junio de 2019, la cual no solo ha reducido los homicidios y las extorsiones, sino que ha transformado de manera estructural los distintos rubros delictivos que durante años afectaron a la población salvadoreña.
Los registros oficiales muestran una tendencia sostenida a la baja desde 2020, cuando se reportaron 399 robos de vehículos, tras el primer año de gestión presidencial. Para 2023, luego de la implementación del régimen de excepción, la cifra descendió a 54 casos anuales, hasta alcanzar en 2025 el nivel más bajo de la historia reciente con apenas 16 robos a escala nacional.
Antes de la actual administración, estructuras criminales como la Mara Salvatrucha, el Barrio 18 y otras organizaciones delictivas mantenían el control territorial y utilizaban el robo de vehículos como una de sus principales fuentes de operación criminal. Esta realidad comenzó a cambiar de forma contundente a partir de finales de marzo de 2022, con el inicio del combate frontal contra las pandillas y otras estructuras delincuenciales, lo que derivó en la captura y encarcelación de miles de criminales.
En ese contexto, el presidente Nayib Bukele ha señalado que antes de 2019 El Salvador vivía bajo lo que definió como una “dictadura del crimen”, donde las estructuras criminales tenían mayor control territorial que el propio Estado, en un escenario marcado por la corrupción, la impunidad y la complicidad institucional.
Los resultados actuales reflejan un cambio estructural en el modelo de seguridad pública, donde el control territorial, la presencia del Estado y el fortalecimiento institucional han permitido devolver la tranquilidad a comunidades que durante décadas vivieron bajo el miedo, la extorsión y la violencia.
Casos aislados como el ocurrido en abril de 2023, cuando una mujer fue condenada a 12 años de prisión por el delito de robo de vehículo automotor en San Salvador, evidencian que el sistema judicial también actúa con mayor firmeza frente a este tipo de delitos, reforzando el mensaje de cero tolerancia a la criminalidad.
La reducción histórica del robo de vehículos se suma a otros indicadores de seguridad que posicionan a El Salvador como un referente regional en la lucha contra el crimen, demostrando que la transformación no se limita a cifras, sino que se traduce en una nueva realidad social donde las familias pueden vivir, trabajar y movilizarse con mayor tranquilidad y confianza en las instituciones del Estado.







