Plan International El Salvador reafirma su compromiso con la niñez y juventud en situaciones de emergencia
En el Día Internacional de la Respuesta Humanitaria, la organización destacó su labor en protección y educación durante desastres, así como proyectos de preparación comunitaria ante riesgos.

En el marco del Día Internacional de la Respuesta Humanitaria, Plan International El Salvador reafirmó su compromiso con la población salvadoreña, especialmente con la niñez y juventud, al continuar siendo un actor clave en la atención de emergencias y necesidades específicas en contextos de desastres.
Carlos Tejada, especialista nacional en gestión de respuesta humanitaria de la organización, explicó que las acciones se enfocan en dos sectores prioritarios: la protección y la educación. Estos permiten atender a las comunidades afectadas, garantizar la seguridad de los niños y niñas, y asegurar la continuidad de sus procesos educativos, incluso en momentos de crisis.
Según Tejada, cuando ocurre una emergencia lo primero que se interrumpe es la educación, ya que las clases se suspenden o las condiciones no permiten que los estudiantes asistan a la escuela. “Por ello hemos desarrollado metodologías y estrategias para apoyar a las instituciones y comunidades, de manera que la educación no se detenga”, destacó.
La organización ha diseñado materiales educativos y guías didácticas para que los niños puedan continuar aprendiendo fuera de los espacios tradicionales, mitigando el impacto de la interrupción escolar durante desastres.
Actualmente, Plan International desarrolla tres proyectos de acción humanitaria, enfocados en la preparación comunitaria frente a emergencias. Estos incluyen la conformación de comisiones comunales de Protección Civil, la elaboración de planes familiares de respuesta y la capacitación en gestión de riesgos.
Los proyectos se ejecutan en comunidades de los departamentos de La Libertad y Chalatenango, zonas particularmente vulnerables a inundaciones. En estas áreas, la organización impulsa estrategias como la creación de espacios amigables en albergues, destinados a reducir el impacto emocional en la niñez y la adolescencia.
Además, la institución mantiene un trabajo coordinado con diferentes entidades gubernamentales y comunitarias, a fin de fortalecer las capacidades locales para una respuesta inmediata y efectiva.
Tejada subrayó que, en la mayoría de casos, son las comunidades las que responden primero ante una emergencia. “Nuestro trabajo busca que estén preparadas y cuenten con herramientas para actuar mientras llegan las instituciones nacionales e internacionales”, aseguró.
Entre las herramientas prácticas promovidas, destaca la elaboración de mochilas de emergencia, botiquines de primeros auxilios, planes de evacuación y acuerdos familiares de comunicación y encuentro. Estas acciones forman parte de un esfuerzo integral para fortalecer la resiliencia comunitaria y garantizar la protección de los grupos más vulnerables ante cualquier eventualidad.










