OPINIÓNPOLÍTICAPORTADA

El bukelismo como ideología

Oscar Martínez Peñate

Politólogo y Dr. en Ciencias Sociales

Fuente: https://fotos.presidencia.gob.sv/photos/all

Definir la ideología del Modelo Bukele es una tarea difícil, al igual que esclarecer la existencia de este. En relación con la ideología se podría afirmar que su fin es alcanzar un Estado de bienestar social para la ciudadanía, en otras palabras, propiciar las condiciones económicas, políticas y sociales para el desarrollo de las presentes y futuras generaciones, así estas podrán realizarse en los diferentes roles que tiene la persona humana.

Las personas en un Estado de Bienestar se convierten en una sociedad saludable ubicada en un Estado de prosperidad. Es difícil establecer la ideología de este modelo, sino se determina el lugar que se quiere alcanzar, entonces, la ideología del Modelo Bukele se torna una especie de utopía, porque está en la búsqueda de un estado continuo de mejoramiento de las condiciones, y esto solo se puede dar a través de la conservación y profundización de las condiciones actuales en que se encuentra la sociedad.

De acuerdo con Luis Althusser:

La ideología es concebida como pura ilusión, puro sueño, es decir, como nada. Toda su realidad está fuera de ella misma (…) La ideología es entonces para Marx un conjunto imaginario, un puro sueño, vacío y vano, constituido por “restos diurnos” de la única realidad plena y positiva, la de la historia concreta de los individuos concretos, que producen materialmente su existencia.

Por consiguiente, el fin o la meta de la ideología del presidente Bukele es que El Salvador abandone su situación de país subdesarrollado y que logre un avance tecnológico y científico, por medio de la potenciación de una educación, que incida en los diferentes procesos del sistema productivo, social, político y cultural del país. Porque, si se parte de que la educación es la base de la cultura, al elevar el nivel de la educación se conseguirá un mejor comportamiento de parte de la sociedad, una estabilidad.

La ideología es la que efectivamente sirve de horizonte para saber hacia dónde se debe de llegar, o sea, es prudente decir, que las personas que abrazan el Modelo Bukele lo hacen desde la perspectiva ideológica, en el sentido de que ellos quieren mejorar su situación individual, si se realiza una sumatoria de esas individualidades, obviamente, se tendrá como resultado un mejoramiento general de la sociedad.

La ideología se irá estableciendo, a medida que se vaya profundizando el modelo Bukele, es decir, la ideología se irá fortaleciendo cuando los gobiernos de El Salvador la mantengan, consoliden y mejoren. Las acciones que se han tomado para sacar al país de la situación decadente en que se encontraba, y las nuevas iniciativas innovadoras propuestas hasta el momento han sido consecuencia de una ideología salvadoreña, de este modelo nacional que cuenta con influencia a nivel internacional. Ciudadanos de países vecinos a través de las redes sociales también siguen, aprueban y desean que en sus países se establezca un Modelo Bukele, porque ellos comparten la misma ideología cuyo horizonte es la justificación para instaurar y consolidar ese modelo en sus respectivos países.

La ideología es el factor que viene a cohesionar a la sociedad en función del modelo, en otras palabras, es la unidad al interior de la diversidad, esta ideología es diferente de las que existían en la etapa modernista cuando figuraban el comunismo, el socialismo, el liberalismo, entre otras. Esta ideología es más bien sui géneris debido a que agrupa a personas de escasos recursos económicos que, en la jerga marxista es llamada proletariado, y al mismo tiempo, es retomada por el sector empresarial mediano y grande que, continuando con los términos marxistas, serían los propietarios de los medios de producción. Por tanto, se observa que dentro de esta ideología no hay una lucha de clases, sino que, es un modelo que favorece a las diferentes clases sociales; es una ideología, que no se ubica en la derecha ni en la izquierda.

Esta ideología salvadoreña no es simplemente un sincretismo o una hibridación, la ideología del modelo Bukele es toda una composición original y justamente, ahí es donde radica su novedad. El movimiento social es amorfo en cierta medida y está constituido por ideas generadoras o aglutinadoras, con las cuales se van a identificar las personas, y toda esa cantidad de ciudadanía que persigue la consolidación de esas grandes ideas transversales conocidas como movimiento social.

Como una disyuntiva, si se le puede llamar así, se consideraba que el movimiento social de Nuevas Ideas nació a finales del 2017, y a inicios del 2018, se iba a eliminar cuando se transformara en un partido político; sin embargo, pasó lo contrario, el movimiento social se consolidó y se amplió con la existencia de un partido político. Este movimiento social es una situación muy particular e incluso contradictoria porque en general un movimiento social viene a ser la oposición de un partido político, pero en El Salvador es la base social del partido Nuevas Ideas. Esto explica que en la actualidad no haya un movimiento social contestatario, sí existe una decena de personalidades de algunas organizaciones no gubernamentales e instituciones empresariales que están en contra del Modelo Bukele; no obstante, estos actores según el promedio de las últimas encuestas son una representación del 3%, de ahí la originalidad de esta ideología.

Al presenciar esta situación, lo que quedaba del movimiento social constituido por generaciones sindicales, gremiales y muchas más, decidieron, que, en lugar de oponerse, acompañar al nuevo gobierno salvadoreño en defensa de esas conquistas históricas por las cuales había luchado, y que fueron conseguidas sin la necesidad de realizar paralizaciones de transporte a nivel nacional, cierre de carreteras y todo tipo de acciones violentas para que este gobierno cumpliera sus promesas. El cambio fue completamente voluntad del gobierno del presidente Bukele para mejorar las condiciones de vida; de ahí que, el movimiento social haya sido absorbido por el movimiento de Nuevas Ideas cuyo motor es construir un nuevo país.

Durante el final del período del gobierno del FMLN (2018 – 2019), el surgimiento del movimiento de Nuevas Ideas fue sui géneris, debido a que contó con una manifestación contundente por medio de las redes sociales, y era constituido en su mayoría por la generación Millennial que estaba en contra de los partidos políticos tradicionales que habían seguido sus padres y abuelos.

Los Millennials estaban muy descontentos con las decisiones tomadas en las elecciones por sus antecesores familiares y, por ende, decidieron crear toda una red nacional e internacional en redes sociales para dar a conocer un nuevo movimiento social. En un principio, estos jóvenes fueron llamados troles por los partidos tradicionales, ya que ellos no eran capaces de descifrar o interpretar el novísimo fenómeno, por el hecho de estar constituidos principalmente por personas mayores pertenecientes a la generación Baby Boomers y la Generación X; buen parte de ellos, al ser analfabetas tecnológicas se vieron impedidos de comprender la dimensión del nuevo fenómeno.

Las redes sociales se hicieron presentes en la última parte del gobierno del FMLN, y sobre todo durante las elecciones del 2019, propiciando una hiper comunicación que concluyó en la organización de redes sociales de apoyo, la cuales permitieron el triunfo del actual gobierno. El surgimiento de este movimiento social sui géneris sirvió para apoyar y respaldar al partido Nuevas Ideas, y hasta la fecha sigue haciéndolo por medio de redes sociales.

Lea También: Modelo Bukele nueva forma de hacer política en América Latina

LPT Redacción

Periódico Digital de El Salvador con información al instante, objetiva y veraz.

Deja una respuesta

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba