Donald Trump, sobre el coronavirus en EEUU: “estas dos semanas serán las más difíciles”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este sábado en una rueda de prensa que en el país «va a haber mucha muerte» por el brote del nuevo coronavirus y que las próximas dos semanas serán las más duras.
Las autoridades planean desplegar miles de soldados y personal militar para ayudar a combatir la pandemia, mientras 1.000 militares ya han sido destinados a la ciudad de Nueva York.
Trump también ha detallado que la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Sociales han ordenado la producción de 180 millones de mascarillas.
Entre tanto, para los pacientes con covid-19 se pondrán en la Reserva Estratégica Nacional 29 millones de dosis de medicamentos contra la malaria.
«Moveremos cielo y tierra para cuidar a nuestros ciudadanos. Tenemos que mantener segura y sana a nuestra gente. Tenemos que abrir nuestro país de nuevo, terminar esta guerra. No queremos que esto dura meses y meses”, aseguró Donald Trump.
Para Trump, la pandemia del coronavirus es el mayor desafío desde 1917, cuando murieron 100 millones de personas en la Primera Guerra Mundial.
Trump detalló que el objetivo de las medidas de ayuda a los distintos estados donde avanza el brote es adelantarse varios días a las necesidades médicas críticas de cada caso. Pero también sugirió que los estados pedían más suministros médicos de los que realmente necesitaban. “Los temores de la escasez han llevado a solicitudes exageradas”, dijo el mandatario.
El Secretario del Tesoro Steven Mnuchin está supervisando el paquete del gobierno que distribuirá 2,2 billones de dólares en la economía de EEUU en las próximas semanas para tratar de amortiguar la caída libre de la economía de los norteamericano. La ayuda incluye 349.000 millones de dólares en préstamos para pequeñas empresas y un fondo de rescate corporativo de 500.000 millones de dólares.
Los positivos de coronavirus superan ya los 300.000 en Estados Unidos tras sumar más de 30.000 en las últimas 24 horas, mientras que los fallecidos son al menos 8.000, unos 1.000 más que este viernes. Aunque las vecinas Nueva York y Nueva Jersey siguen siendo el epicentro del COVID-19 en el país, con más de 130.000 casos, los brotes en California, Michigan, Luisiana, Florida y Massachusetts superan ya los 10.000 cada uno.







