Chef portugués apuesta por Santa Ana gracias a la seguridad en El Salvador
La tranquilidad del país lo motivó a mudarse y abrir su restaurante de comida tradicional portuguesa.

Atraído por la tranquilidad y el clima de seguridad que se vive actualmente en El Salvador, Fernando José Inacio, un chef e ingeniero portugués, tomó la decisión de dejar atrás años de estrés y preocupación en Costa Rica para iniciar una nueva etapa de vida y emprendimiento en Santa Ana. Hoy, su restaurante Don Inacio representa no solo un proyecto culinario, sino también una historia de confianza, estabilidad y oportunidades que ofrece el país a extranjeros y emprendedores.
El chef explica que fue un amigo salvadoreño quien lo motivó a conocer El Salvador. En 2023, decidió visitar Suchitoto, donde pasó dos meses recorriendo el país, descubriendo su cultura y compartiendo con sus habitantes. Esa experiencia marcó un antes y un después. “Lo que más me encantó fue la tranquilidad, uno va a todos lados y no hay miedo”, afirmó. La seguridad, señala, fue el factor decisivo para elegir quedarse de manera definitiva.
Su llegada formal se dio en junio del año pasado, primero en San Salvador y, desde marzo de este año, se asentó en Santa Ana, donde recientemente abrió las puertas de Don Inacio, ubicado en la avenida Independencia sur, entre la 19.ª y 21.ª calle poniente. “La seguridad es una de las bases principales para cualquier persona cuando llega a un país. Tener seguridad fue importantísimo para la decisión de quedarnos en el país”, destacó.
Don Inacio ofrece gastronomía tradicional portuguesa con un enfoque saludable, ingredientes frescos y elaboraciones al instante. El chef importa productos clave como bacalao, atún y mariscos, mientras que salsas, sales, mermeladas y vinos los produce de forma natural, sin conservantes artificiales. Incluso, utiliza aceite de oliva certificado orgánico elaborado por su familia en Portugal.
Dentro de su menú, destacan platos emblemáticos como las almufadas (almohadas), rissois (empanadas portuguesas), pastel de bacalao y pataniscas (buñuelos tradicionales). Su objetivo es introducir el auténtico sabor de Portugal al paladar santaneco y consolidarse como una opción para quienes buscan comer rico, saludable y con identidad cultural.
La historia de Fernando Inacio es ejemplo del impacto que tiene la seguridad en la atracción de inversión, talento y nuevas oportunidades para El Salvador. Un país que, según él, “es pequeño, pero hermoso”, y que hoy lo acoge como hogar y escenario para su sueño gastronómico.







