El Salvador celebra cuatro años del bitcóin como moneda de curso legal
Logros en regulación, educación y reservas posicionan al país como referente global en activos digitales.

Este domingo, El Salvador conmemora cuatro años desde que adoptó el bitcóin (BTC) como moneda de curso legal, destacando avances que, según Stacy Herbert, directora de la Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC), han sentado las bases para una nueva era de inversión y desarrollo económico.
Uno de los logros más relevantes ha sido la creación de un marco regulatorio innovador. La Ley de Bancos de Inversión, aprobada en 2025, permite la operación de bancos bitcóin bajo supervisión del Banco Central de Reserva (BCR) y la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), mientras que la Ley de Emisión de Activos Digitales ha facilitado la creación de un mercado de capitales basado en Liquid Network, con productos tokenizados como el Blockstream Mining Note 2 (BMN2) y la firma NEXBRIDGE recaudando $8 millones para expandir su infraestructura.
El país ha construido además una Reserva Estratégica de Bitcoin con 6,293 BTC, valorada en aproximadamente $700 millones, representando una inversión histórica de $300.5 millones y ganancias no realizadas superiores a $400 millones. “El Salvador fue el primer país en establecer una Reserva Estratégica de Bitcoin, fortaleciendo nuestra marca de ‘Bitcoin Country’ y proyectando soberanía económica a largo plazo”, destacó Herbert.

La educación en moneda digital ha sido otro pilar de la estrategia. Iniciativas como CUBO+, diplomados en escuelas públicas, el programa «¿Qué es el dinero?» y Node Nation han formado a más de 500 estudiantes y promovido la alfabetización financiera desde temprana edad. Según Herbert, “El Salvador tiene hoy el sistema educativo en bitcóin más avanzado del mundo”.
El impacto internacional también ha sido significativo. La adopción del bitcóin ha transformado la reputación del país, atrayendo turismo especializado y generando reconocimiento global. La biplomacia en criptoactivos ha acercado al país a naciones de Asia y Medio Oriente, consolidando su presencia en la arena internacional.

Cuatro años después de la histórica decisión, los logros en regulación, reservas, educación y proyección internacional confirman que El Salvador avanza hacia su consolidación como centro financiero y tecnológico global en la era del bitcóin.






