Argentina reduce impuestos a exportaciones agropecuarias en promesa cumplida de Milei
Medida busca dinamizar el sector que aporta el 60% de las exportaciones y representa el 10% del PIB argentino

El presidente argentino, Javier Milei, anunció una reducción permanente en las retenciones (impuestos a la exportación) para productos clave del sector agropecuario, cumpliendo con su promesa de campaña de avanzar hacia la eliminación total de estos gravámenes.
Durante la Exposición Rural, el mandatario detalló que las retenciones a la carne aviar y vacuna bajarán del 6.75% al 5%, al maíz y sorgo del 12% al 9.5%, al girasol del 7.5% y 5% a 5.5% y 4%, y a la soja del 33% al 26%, mientras que los subproductos de soja pasarán de 31% a 24.5%. Una fuente del sector aclaró que los diferentes porcentajes para girasol corresponden a subproductos como el aceite.
El sector agropecuario, que representa el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) y aporta el 60% de las exportaciones del país en 2024, es clave para la economía argentina. De hecho, la soja y sus derivados representaron un 24.6% de las exportaciones totales ese año, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (Indec).
Estas reducciones de retenciones, que ya habían sido decretadas temporalmente en enero, ahora serán permanentes mientras Milei esté en el gobierno, anunció el presidente. La medida se prevé que reduzca en un 20% las retenciones líquidas para las cadenas de granos, que aportaron 5,350 millones de dólares al fisco en 2024.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, destacó en su discurso que desde 2002 las retenciones al campo han aportado más de 200,000 millones de dólares a las arcas del Estado, enfatizando la relevancia histórica del sector para la economía nacional.
La Exposición Rural, la feria agropecuaria más grande del país, congregó a cientos de productores como Roberto Cantero, ganadero y cerealero de Chaco, quien calificó como “buenísimo” el anuncio y afirmó emocionado: «Tenemos esperanza, la raíz del país es el campo».
Con esta decisión, el gobierno argentino busca incentivar la inversión y la producción agrícola, apuntando a fortalecer la competitividad del sector en los mercados internacionales y dinamizar la economía nacional.







