Escalada total: Israel ataca los mayores complejos petroquímicos de Irán tras ultimátum de Trump
El bombardeo contra la planta de South Pars paraliza el 85% de las exportaciones energéticas iraníes, mientras Teherán advierte represalias devastadoras por ataques a civiles.

El conflicto en el Medio Oriente ha alcanzado un nivel de hostilidad sin precedentes tras los ataques aéreos lanzados este lunes contra los principales complejos petroquímicos de Irán, incluida la instalación de South Pars, la reserva de gas más grande del mundo. Esta ofensiva, confirmada por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, se produce apenas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara un ultimátum exigiendo la reapertura del estrecho de Ormuz antes del miércoles, bajo amenaza de destruir infraestructuras civiles iraníes. Los bombardeos no solo han eliminado la capacidad de exportación energética de Irán en un 85%, sino que también cobraron la vida del general Majid Jademi, jefe de inteligencia de los Guardianes de la Revolución, intensificando el temor a una guerra total de consecuencias globales.
La violencia se ha extendido rápidamente a zonas residenciales y centros asistenciales, provocando la evacuación de ocho hospitales en Teherán y daños en instalaciones universitarias. Mientras el viceministro de Relaciones Exteriores iraní denuncia posibles «crímenes de guerra» y el Consejo Europeo califica de «inaceptables» los ataques a infraestructuras energéticas, la economía mundial se tambalea por el disparo en los precios del crudo. En respuesta, Irán ha continuado su ofensiva con drones y misiles hacia Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, al tiempo que Israel mantiene su presión sobre los bastiones de Hezbolá en Líbano. Con miles de muertos acumulados desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, la comunidad internacional observa con alarma un escenario donde la diplomacia parece haber sido sustituida por ultimátums y ataques a gran escala.





