NACIONALESPORTADA

Acajutla renace: seguridad devuelve la vida y el turismo al puerto sonsonateco

Las calles, antes marcadas por el miedo y la violencia, hoy se llenan de comercio, visitantes y esperanza gracias a las estrategias de seguridad impulsadas por el Gobierno.

Las calles de Acajutla, en Sonsonate Oeste, hoy lucen llenas de vida: niños con uniforme escolar se dirigen a clases, comerciantes abren sus puestos y los pobladores caminan con libertad. Una imagen que contrasta con la década de 2009 a 2019, cuando el miedo dominaba el paisaje y la inseguridad marcaba la rutina diaria.

Por muchos años, la presencia de pandillas y la violencia criminal mantuvieron a la población atemorizada. “Sí era feo. Ahora haciendo la comparación, era muy notorio que la gente no salía a caminar, menos en la noche. No se podía ir al río ni disfrutar en familia, pero ahora gracias a Dios todo va volviendo a la normalidad”, relata Rafael Antonio Hernández, residente de 64 años que ha dedicado su vida a la venta de cocos en la zona.

Según datos policiales, Acajutla fue durante años uno de los puntos más violentos de Sonsonate. En 2009, el departamento ocupaba el cuarto lugar con mayor índice de homicidios a nivel nacional, y el cantón San Julián figuraba entre las 15 zonas más peligrosas del país.

Entre 2005 y 2017, el municipio registró 476 homicidios, con un pico de 75 casos en 2011, reflejo del grave deterioro social que vivía la localidad. Además de los asesinatos, las extorsiones y las restricciones impuestas por pandillas limitaban la libre circulación y ahogaban la economía local.

William Alemán, comerciante del mercado municipal desde hace 25 años, recuerda con claridad aquellos años difíciles. “Antes me tocaba entregarles dinero, pero ahorita ya no. Todos pueden transitar y vender. Se ve el cambio”, afirma.

La transformación de Acajutla, aseguran sus habitantes, es resultado directo de las estrategias de seguridad impulsadas por el presidente Nayib Bukele, como el Plan Control Territorial y el régimen de excepción, que han devuelto la tranquilidad a comunidades que durante años fueron rehén del crimen.

La maestra Rubí Hernández, del colegio Salvador del Mundo, también ha sido testigo del cambio. “Acajutla ha cambiado grandemente. Hay más seguridad, más confianza para salir a la calle. Este cambio beneficia sobre todo a los niños, porque crecen en un ambiente seguro, y eso vale muchísimo”, comenta con esperanza.

Un puerto más seguro que impulsa el turismo

Acajutla, con más de 55,000 habitantes y reconocido por su costa y su puerto comercial, comienza a cosechar los frutos de la seguridad. El turismo ha aumentado y los comerciantes se preparan para atender a visitantes nacionales e internacionales.

“Se ve gente de otros lugares que antes no podían venir. Uno de los retos es mejorar en atención y aprender otro idioma para recibir mejor a los turistas”, señala Alemán, mientras atiende a un visitante proveniente de China.

El turista asiático asegura que se siente seguro en El Salvador: “El país es increíble, la gente es amigable y hay mucha seguridad. Me gusta mucho estar aquí”, expresa con una sonrisa.

Para los habitantes, la tranquilidad que hoy disfrutan no solo ha permitido la reactivación del comercio y el turismo, sino que ha devuelto la confianza y la esperanza a un pueblo que vivió por años bajo la sombra del miedo.

“Ahora sí se puede caminar tranquilo, trabajar, estudiar y disfrutar del mar sin temor. Eso, para nosotros, vale más que cualquier cosa”, concluye Hernández, mientras observa cómo Acajutla, su tierra natal, vuelve a florecer bajo el sol y la paz.

Redacción LPT

Periódico Digital de El Salvador con información al instante, objetiva y veraz.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba